Detrás de cada paciente oncológico…

Paciente V, de vida:
No sé cómo me siento….
A veces, es como si nada me estuviera ocurriendo porque no tengo dolor y otros días duermo todo el rato porque mi cuerpo me pide repararse. 
A veces, siento todo igual hasta que me veo en el espejo calva y sin cejas….pero si tuviese pelo, algunos días no se diferenciarían de estar tumbada en el sofá a causa de un gripazo. Tampoco quiero indagar de forma consciente mi sentir, porque estoy bajita de defensas y, a veces, todo me provoca llanto: si me llaman por teléfono para a preguntarme cómo estoy me emociono al despedirme; si no me llaman desde hace días o semanas, siento que no soy tan importante como para que se tomen la molestia de perder 5 segundos de sus 24horas en mandarme ni un mensaje, y ahí también lloro. 
A veces, pienso: si atravesando esta enfermedad hay amigas, amigos y familia que no me dan ni esos 5 segundos a través de un “¿qué tal?”, ¿qué tendría que ocurrirME para que se animaran a hacerlo? 
¿Alguna vez te has parado a imaginar que estuvieses semanas tumbada con dolor en todo el cuerpo y cansancio, sin apetito, con todo tu organismo alterado: función intestinal, sistema digestivo, cardiáco, etc….con Químio medio año de todo un año, sin pelo….y no recibieras mensajes o llamadas de tu gente querida? Eso te hace más agujero que el cáncer”.
Recuerdo perfectamente mi primer paciente oncológico hace 9 años. Este trocito de un día de sesión permaneció mucho en mí.  Hasta que, años más tarde, pude sentir con mis propias tripas lo que en ese momento decía con palabras y sin ellas, sólo con su mirada cuando yo hacía silencio.
Detenerte en lo emocional te hace sufrir mucho….tienes que re-colocar tu deseo, tus ganas, ver tu cuerpo defendiéndose de un organismo vivo que quiere vivir dentro de ti, y del veneno que necesita beber para arrasar con todas las células malas y buenas, ya que eso son las “víctimas colaterales”. Los mayores daños de toda guerra.
La respuesta psicosomática va a depender entonces de muchos factores, y entre ellos se encuentran, por un lado todo el entorno que rodea al paciente y por otro su posición subjetiva: cómo se va a colocar en este proceso.
Hay muchas circunstancias por las que un paciente con cáncer llega hasta la consulta de un psicoterapeuta. Diversos estudios muestran que asistir a terapia durante el proceso de la enfermedad se asocia a una mejor calidad de vida.
Elaborar el impacto psicológico que produce el diagnóstico no es igual hacerlo sólo que con un terapeuta a tu lado. Y recorrer el camino del tratamiento tampoco.
La palabra es la que hará que el paciente se Re-coloque, que cambie de posición ante lo que lo está dañando. Sacar la queja, elaborarla y darle forma para gobernar una parte interna que permita dar sentido. El paciente necesita “historiar” su enfermedad. Y encontrarse amado. 
Mi historia como paciente va de la mano de un superhéroe: mi cuidador, mi autoestima, mi ganas, mi empuje y mi tirón, mi espejo con mucho brilli-brilli y mi barra de labios flúor; mi bastón y mi brújula. Mi mami y mi enfermero. Mi paciencia y mi espera. “MI HÉROE SIN CAPA”. (Os contaré en otro momento).
Se genera tal sufrimiento psicológico que normalmente van a aparecer síntomas de otros cuadros clínicos como son los síntomas de ansiedad y depresión. Con lo que ya no hay que combatir con tu cuerpo que enfermó sino también con tu psique.
Las alteraciones emocionales se compraron el abono a la montaña rusa y tu sonrisa sube y baja acomodada en ese vagón del que no sabe cómo bajar.
Cada persona tenemos un ritmo distinto….para contarlo, para pedir ayuda, para pedir atención o cuidados, para ser escuchados….no juzguemos.
Detrás de cada paciente oncológico hay un mundo.
Detrás de cada persona,una historia que la define. 

La mirada nutriente.

Es la mirada que recibe y cómo la recibe; son las caricias; el tono de voz que escucha; la calma que recibe lo que va nutriendo al bebé en torno a la alimentación. Un bebé alimentado pero sin nutrir emocionalmente podría no llegar a un completo desarrollo psíquico.

El bebé busca y necesita el encuentro con ese sostén que lo nutre desde el contacto piel con piel, que lo acuna, que lo mece, que lo protege. Poco a poco va a ir integrando lo que le calma o le agita, lo que le da sosiego o le irrita para ir configurando sus etapas de desarrollo psíquico. Deberá recoger todo lo que el entorno le da, para más adelante poder ser él quién comience a crear su mundo externo.
Que haya un entorno en calma, un clima afectivo cálido, una energía amorosa influyen en cómo será su desarrollo psicomotor. La energía y el amor que rodee al bebé, será su motor emocional.
Son generalmente los padres desde antes de que el bebé llegue al mundo quienes tratan de prepararle “ese entorno en calma”, ese “hogar de mimitos”.

Un ejemplo de ello es en el tiempo y la ilusión que dedican a la decoración de su habitación. Desde el embarazo, los padres en general y en la mayoría de ocasiones, la madre en particular, desean preparar la llegada al mundo de su hijo. Y más concretamente, es la llegada a su propio hogar la que  anticipan creando un espacio para su hijo. Este paso forma parte del proceso de dar una acogida cálida al nuevo miembro de la familia.
Su habitación será la zona que le hará soñar, que le creará ilusiones y que le dará seguridad.
Será el territorio destinado a crear su mundo interno. Será el depositario de sus experiencias más personales.
Invertir algo de tiempo y dedicación en preparar este emplazamiento con colores cálidos que le aporten serenidad y relajación, con juguetes de materiales naturales como la madera que le permitan desarrollar su creatividad son detalles importantes a tener en cuenta ya que será donde  sus días y noches transcurran desde que llegó como bebé.

Su habitación será un reino privilegiado que sus papás eligieron para él, en el que descansará, dormirá, obtendrá la calma y el placer de jugar. Con el deseo implícito de que sienta bienestar y felicidad.
Le ayudarán así a crear un lugar de pertenencia, de expresión y de crecimiento único. La personalidad se va conformando desde que nacemos y el entorno en el que nos desarrollamos tiene que ver en ello.

<<Vivamos nuestro educar de modo que el niño aprenda a aceptarse y a respetarse así mismo al ser aceptado y respetado en su ser, porque así aprenderá a aceptar y respetar a los otros>>
Humberto Maturana.

Texto cedido a http://www.mimitoshome.es

“Se suponía…” (EL PUERPERIO SIN MAQUILLAJE)

Esta carta es sólo tuya, para ti y por ti, pero puede ser el reflejo de cualquier mujer con la herida de madre abierta.

Mi querida Estrella:
En tu reciente historia reposa mi deseo de sostenerTE, de cuidarTE en la distancia acortando los kilómetros por besos virtuales y abrazos de chocolate caliente en este frío invierno.

No imaginas la angustia de quererte en la distancia mientras mis vacaciones se mezclaban con tu quirófano….No imagino tu sentir en esos momentos ni en los muchos otros por los que atraviesas. Pero quiero tratar de dar comprensión a algo que siendo un mundo desconocido ahora parece ser tu mejor amigo.

Nadie te habló de que de un momento para otro, de golpe, sin darte ni cuenta, tu identidad sería modificada. Ahora no sabes nada de ella…y tienes que aprender de ti lo que no te pueden contar ya que es tu SER el que buscará en profundidades desconocidas.

Se suponía que ibas a dar a luz a dos preciosos bebés que podrías sostener en tus brazos mientras les dabas el pecho, se suponía que te los llevarías a casita a su nuevo hogar, se suponía que dar a luz sería el momento más maravilloso de toda mujer, se suponía que estarías en un éxtasis de felicidad…SE SUPONÍA…

No imagino entrar en quirófano con una barriga que porta dos vidas….y despertar de la anestesia en soledad, en la UCI, sin barriga y sin bebés. Dos bebés prematuros, sanos pero luchando por vivir. Tres días de ausencia y desconocimiento sin reconocimiento de sus ojos…su olor…su tacto….Conocerlos tras el cristal mientras debes conocerTE a ti misma habiendo salvado tu vida. TU VIDA, preciosa. Tu preciosa Vida.

Imagino a una madre que se pregunta: -”¿Dónde quedó esa fantasía de dar a luz y llevarte a tus cachorros a su preciosa habitación recién pintada?” -”¿Dónde colocar el enorme vacío que se ha creado tras parir sin dolor pero entubada?”. -”Soy yo pero, ¿quién soy?” -”Son ellos pero, ¿quienes son?”.

Existe un postparto del que nadie te habla, ese que tiene un color “azul oscuro casi negro” y que está presente en más madres de las que podrías imaginar.
Quizás tu miedo a lo desconocido de ellos y a lo desconocido de ti no te deje sentir con claridad que el vínculo que sólo tú conoces y masticas, se acabará horneando sin que apenas te des cuenta pero mientras tanto…. quizás debas amasar con fuerza esa “masa madre” que te hablará de ti.

El agujero que hay tras un llanto desconsolado y sin descifrar significado se debe a esa separación del corte umbilical que sin darte cuenta has vivido tan abruptamente, que necesitas colocar ese sufrir fuera de ti. Pero mi querida, no olvides que tan sólo es una separación física y que la unión a tus cachorros corresponde a otro orden. A uno superior.
Sigues en fusión con tus bebés preciosa. En el mundo emocional no hay separación. Están absolutamente conectados a tu alma.

Lo que ocurre es que al entrar en contacto con los propios conflictos emocionales te abre la psique y te desgarra emociones confusas, profundas y astilladas sensaciones desconocidas tras el parto. Es la SOMBRA que acecha tu presencia, que quiere salir de ti, que necesita que la veas, que la palpes…no puede ser adormecida ni callada sino que debes perseguirla para correr sus cortinas y que así pueda entrar la luz del sol. A veces, la luz más brillante procede de lugares oscuros.

La sombra según C.Jung se refiere a las partes desconocidas de nuestra psique y de nuestro mundo espiritual. Desconocidas pero nuestras. Tapadas pero reales. Que están ahí esperando salir. Sombras que van a aflorar tras esa desgarrada apertura de dar vida a un nuevo ser.

Nadamos entre polos: amor y odio…luces y sombras…y nuestra psique se posa en un binomio de luz y oscuridad que no todo el que nos rodea comprende.
A todas aquellas personas que acompañan a una mujer que acaba de dar a luz me gustaría poder decirles que intenten comprenderla más allá de sus manifestaciones, más allá de su luz y su sonrisa. Comprenderla en su oscuridad, en sus dudas, en sus miedos, en su “SI pero NO”, en su “NO pero SI”….Es necesario comprender sus silencios, comprender su llanto más allá de su queja porque habrá momentos donde ni ella misma pueda ser capaz de reconocer cuál es su queja. Es su sombra la que habla…es su ambivalencia la que grita su amor y su desconcierto…Es su deseo de ser comprendida en todo su ser, como una pequeña niña que lo único que busca es el consuelo de su madre o de su padre sin que tengan en cuenta la travesura que acaba de acontecer. Solo busca la aprobación y el abrazo.

No os asustéis de que aparezcan en ella emociones extrañas, contradictorias, ambivalentes…. Simplemente acompañarla en ese sentir y sostener su desconcierto emocional para que no caiga al vacío. Que no se sienta huérfana ni viuda emocional.

Leed a Laura Gutman y simpelemente, poneros en su piel.

Hay sufrimiento y hay dolor. No os olvidéis de que la recién madre va a mostrar sus aspectos no reconocidos conscientemente asique no le pidáis que os detalle su malestar porque quizás lo tenga que descubrir. Y después podrá poner palabras. Y así hará consciente lo inconsciente. La propia búsqueda.

Winnicott decía que “no existe bebe sin su madre y luego agrega que no hay madre capaz de cumplir con todos los requerimientos del bebé en sus primeras etapas, si no hay un padre o un tercero que haga la función de contener a esa madre”. Es decir, un bebé atendido por una “madre corriente devota” volcada a él y el padre o ese tercero como sostenedor de este vínculo desde su inicio. Así la madre no podrá caer porque es sostenida por un otro.

No temas preciosa porque llegarás a afrontar las sombras con un mayor conocimiento de ti misma. Y lo harás porque asumirás la valentía de enfrentar los propios conflictos internos.
Tienes un cuerpo en dolor, heridas en recuperación, medicación, te sientes fatigada, frágil, quizás algo triste o deprimida…no te exijas en exceso. No hay que sonreír si no tienes ganas, ni tratar de ser amable, ni cumplir con las visitas…todo eso querida, déjalo en otro plano. RECUERDA: LO PRIMERO ES ANTES.

Tratarás de evaluarte constantemente queriendo ser “buena madre”, pero te inscribiré en “El Club de las Malas Madres” para ayudarte a recordar que la culpa no es buena compañera de viaje, y que mejor la desahuciamos a las profundidades donde te va a hacer llegar a ti.
Serán tus propios hijos los que te recordarán (porque ahora no pueden hablarte) que TODO PASA, que muchas madres como tú sintieron exactamente lo mismo, pero nadie les contó que su sentir es producto de su sombra.

Por eso estoy aquí. Para contarte lo no contado.
Voy justo a tu paso. Observando tu caminar detrás de ti. Siguiendo la dirección que me quieras marcar.

Siempre Tuya.

 

Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el pelo largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas.

DOCTORA CLARISSA PINKOLA ESTÉS

“O-DIOSAS” ODIADORAS

Vitae Psicoterapia

Este pasado domingo 18 de febrero en el programa de Jordi Évole “Salvados” se reflejaba cómo en las redes o a través de ellas seguimos “compartiendo odio”:

El odio es una de las principales fuerzas de la condición humana, una pasión, un motor, amor y odio, son las 2 fuerzas que nos mueven a buscarnos, a reconocernos, a identificarnos…o todo lo contrario…a separarnos, a no reconocernos como iguales, a marcar distancias y diferencias, a destruir al otro a a lo que nos disgusta en ellos”. (Salvados – 18-02-18).                                                                                              

En la pasada publicación de Vitae ya compartimos estas sensaciones pero me temo que seguiremos hablando, reflexionando y leyendo sobre ello. Hace unas semanas, Alexandra Pereira del blog “Lovely-Pepa” denunciaba públicamente en su canal de youtube el acoso que estaba  sufriendo en un foro casi desde el inicio de sus publicaciones. Nueve años sufriendo insultos, mofas, ridiculizaciones, vejaciones a sus personas queridas por el simple y difícil hecho de estar en el ‘top de las bloggers’. Un foro en una sección de una renombrada revista en el que sólo se hacía eso: mofarse y criticarla. Palabrería llena de prejuicios y atribuciones negativas y hostiles. Lo más increíble: esos insultos y descalificaciones provienen en su grandiosa mayoría… de otras mujeres.

Mientras, fuera del ciberespacio, se promueven continuas reacciones sociales, como el “#metoo” que reivindican una visión de igualdad y de dignidad de la mujer. Parece que, enmascaradas tras las redes, se esconden discursos de odio de parturientas mujeres que engendran vergüenza de género sólo de pensarlo: parece que somos las mujeres (algunas o muchas) las peores enemigas de nuestro género y nuestras profesiones. Nuestras peores enemigas somos nosotras mismas. Mujer contra mujer.

En realidad todo esto es el reflejo de lo que se ha producido socialmente toda la vida: unos que desean lo que otros tienen pero que no pueden elaborarlo de ningún otro modo que no sea la destrucción sádica del otro. Mordiendo con saña hasta desgarrar a esa persona que o bien nunca podré parecerme ni llegar a ser… O bien me recuerda tanto a lo que no me gusta de mí mismo que sería insoportable poder asumirlo en mí persona, motivo por el que lo proyecto fuera, en otra persona.

¿Somos odiosos y estamos dejando al desnudo lo que somos? ¿Sabemos lo que somos?

Valiente tú, querida Alexandra, por enseñarnos hasta qué punto la envidia es el mayor ácido corrosivo de nuestra sociedad. 

Escribiendo estas líneas me asomo a esta cita del escritor inglés Samuel Butler: “El hombre es el único animal que puede permanecer en términos amistosos con la víctima que tiene intención de comer, hasta que se la come”

Y esta cita me lleva a su vez a la figura del “Chivo Expiatorio”. Rituales religiosos recogen en sus tradiciones sacrificios de algún animal para la expiación de los pecados de la población. A este chivo expiatorio se le sacrifica, aún siendo inocente, para que toda la tribu recupere el bienestar y se le conceda así el perdón de los pecados. 

El chivo expiatorio es un inocente al que las personas de un grupo acusan, culpan y castigan por los errores o problemas de otros. Se le expulsa de esa identidad de grupo porque es más fácil ese sacrificio que el análisis personal de responsabilidades de cada uno de sus miembros. Personas que usan a personas para descargar las basuras propias y que así sus putrefactos errores no huelan tanto. La peste es de otro.

Si frecuentemente ocurre con los miembros de la propia familia o incluso con el propio grupo de amigos, imagínate, Alexandra, qué no va a suceder en un foro donde todas llevan máscaras venecianas con un objetivo en común, que da sentido al grupo y la posibilidad de disociar ”las buenas” de “la mala”, el que está dentro y el que queda fuera, que en tu caso se plasma en “nosotras”, las líderes que formamos un grupo que nos da entidad e identidad… Y “tú”, esa que no permitimos CON nosotras pero que de modo inconsciente deseamos ser COMO eres, hacer lo que haces, sentir como sientes y tener lo que tienes. Si tu presencia y comportamiento difieren de lo estipulado, se convierte en una amenaza potencial para el equilibrio y el funcionamiento del grupo.   

Si caminas y avanzas más que el propio grupo… no te lo perdonarán.
Si la persona tiene una personalidad independiente, receptiva, sensible y empática, si es honesta y creativa, aún se convierte en presa de mayor vulnerabilidad para el grupo. Dejando la belleza y el atractivo personal a un lado… ya que son factores que suman para la candidatura a tal presidencia.

La elegida como “chivo expiatorio” muchas veces es alguien a quien se le culpa por todo, la que soportará las acusaciones y los reproches del resto de amigos. Son las cualidades de esa persona las que el grupo no acepta ni tolera y por ello desea convertir a esa persona en “alguien diferente” que es la amenaza grupal por ser quien despierta los celos, la envidia y la inseguridad en las otras personas. Es el grupo el que es incapacidad de tolerar su propia debilidad y sus defectos, pero cada uno de sus miembros, para evitar así su propia angustia, es instruido por su líder para apoyar la culpabilidad del chivo expiatorio. Todos se adaptan perfectamente a ese rol.

Vitae Psicoterapia“Pensando en ti como ahora pienso” te escribo todo esto por si pudieras encontrar respuesta a tus porqués. Quizá en estas pinceladas pueda ayudarte a dar algo de comprensión a toda esa sinrazón. No te insultan porque seas inferior o ridícula sino para hacerte creer que lo eres. Y es maravilloso que NO lo hayas permitido… que tu ser fuerte te haya mantenido en pie porque todos sabemos que hay mucha gente que no lo puede resistir, que las burlas e insultos les han superado y que, casi con seguridad, la única forma que encuentren de superarlo sea a través de nuestra ayuda terapéutica.

Estas mujeres narcisistas y “odiosas haters” pretenden nombrarte como desean que seas, no como eres en realidad.

“En lugar de proyectar su violencia hacia el exterior contra un chivo expiatorio, deberían nombrar y confrontar honestamente la disfunción existente dentro de ellos mismos.” Robert Barron.

Pensamiento y palabra son dos conceptos que van de la mano, de tal modo que lo que hablamos influye directamente en lo que pensamos. Si en nuestras palabras hay respeto, en nuestro pensamiento hay respeto. Si en nuestras palabras hay ira, en nuestro interior bailan huracanes de rencor. A nivel cognitivo y basándonos en la neurolingüística: gran parte de lo que se dice acaba creando lo que se piensa. Y, a su vez, el pensamiento crea forma.

La pesada mochila que debe soportar un chivo expiatorio le lleva a transitar por espacios psicológicos difícilmente libres de angustia y tormento. Ser acusado, rechazado, culpable sin más motivo que el porque sí, puede tener consecuencias psicológicas importantísimasEn cambio tú, querida Alexandra, te vuelves fuerte ante la adversidad y te decides a escupir aquella lava latente desde hace años y en un desgarrador grito de socorro te vuelves la reina de nuestra empatía y haces que podamos vernos y expresarnos a través de tus ojos, de tu fuerza… “No estáis solas” es el mensaje que lanzas a todas aquellas personas que, como tú, se puedan sentir devastadas por semejantes rebaños de odio….

”No estás sola” es LO QUE YO TE DIGO A TÍ. 

“Una mujer que sabe lo que quiere,

que surca sola los mares de sus fantasmas,

Una mujer decidida, creativa, fuerte y segura de sí.

Una mujer inteligente y culta,

que afronta sus propios retos y supera sus metas.

Una mujer libre, que vuela sus sueños.

Que no sigue rebaños y se sale de la norma.

Una mujer sencilla en su complejidad,

empática, sensible y justa.

Una mujer admirada y bella.

Y ciegamente guapa….

Una mujer así, asusta a muchas mujeres”.

Dedicado a todas y cada una de las personas que en algún momento de su vida se sintieron pequeñitas y tuvieron miedo de ser quienes son.

¡Soy SÚPERyo! vs ¿Soy SÚPERyo?

PSICOTERAPIAHace un año que publicamos por primera vez y estaba intentando hacer un guiño a esta nueva amistad con “en busca de sentido”  hablando precisamente de la importancia de“la amistad” y la diferencia del “ser amigo”, pero quedará de momento en el cajón del “por ahora no” porque hoy quería compartir con aquellas almas que se detienen en leer lo que pienso en alto (y plasmo en papel, porque, sí, sigo siendo de papel…) el mejor post que os he entregado hasta ahora. ¡Sí, sí, el mejor! Obtiene tal calificación precisamente por no ser mío, no lo he escrito yo… (aún mantengo a mi fiel amiga “la humildad” y creo que no se me ha ido de la pinza “la cordura” como para pensar que literariamente soy la leche. El porque yo lo valgo” prefiero dejarlo en la intimidad de mi vestidor y mi timidez. 

No lo he releído porque normalmente no me gusta hacerlo, prefiero quedarme con ese sabor que me proporciona el bocadito de la primera lectura: salado, dulce, amargo… Pero en este caso estoy deseando hacerlo. Volver a leerlo y poder colorear con mis pinturas, sacarles punta y subrayar lo que desde hace muuuuuucho tiempo me irrita del “hay que ser positivos” (porque sí y porque te lo digo yo) y dar así salida a un sentir y un pensar sobre algo que actualmente estamos viviendo en nuestra sociedad sin apenas reflexionar sobre ello. Creo que volveré a este mismo contenido en futuros escritos al retomar otros ya tratados como las redes sociales.

Su autor es Claudio Moreno y lo escribe en Yorokobu. Ha tropezado en mi hueco de “pincho y café brocense” ojeando publicaciones de Twitter, así lo he descubierto. No conocía las publicaciones del autor ni la plataforma y me siento una gran afortunada por cruzarme CON y pararme EN ese post y no otro (como quien cruza la mirada con un desconocido y se atreve a decir: ”hola, ¿qué tal?” siendo esa frase el inicio del Todo).

VITAE PSICOTERAPIANo os quiero contar mucho más que un breve sentir personal para que lo podáis leer vosotros. No sé si compartiréis opinión o no, pero eso no es lo importante, reflexionar sobre el tema sí lo es. A veces suelo utilizar este dicho de “la cabra tira al monte” para varias conversaciones muy distintas entre sí y es que resulta muy “para todo” en muchas ocasiones. Esta vez lo pongo aquí para expresar que por más que queramos escapar de nuestro profundo sentir, este sigue estando ahí… a menos que hagamos algo al respecto. Claro está que se pueden producir cambios en las personas a nivel cognitivo, conductual, social… pero esos cambios, aún llegando de un día para otro, necesitan de un asentamiento psicológico para que puedan perdurar en el tiempo, para que puedan movernos un poquito en nuestra estructura de personalidad. Son los cambios anímicos los que más nos movilizan haciendo que veamos el mundo a través de las gafas que en ese momento llevemos puestas, pero esto va y viene, como subidos en una montaña rusa. Esto no queda fijado a nivel estructural y una vez pasado el efecto (como si de un analgésico se tratara que tras ocho horas sin dolor… el efecto calmante desaparece y ahí vuelvo a sentir mi dolencia) volvemos a sentir ese desasosiego, esa desmotivación, ese pesar. A eso me refiero con el dicho agreste de “la cabra tira al monte”. Son pequeñas tiritas que vamos colocando sobre nuestra “psique” de modo que para hoy me vale porque deja de sangrar. Pero mañana, cuando retire ese pequeño parche, la herida sigue estando ahí. Sin apenas darme cuenta de que el hecho de no verla, de no tenerla presente, no hace que desaparezca. Sigue allí.

TAZA MR WONDERFULTengo muy presente que hoy en día las personas buscan resultados rápidos, sea en lo que sea, pero nuestra mente no funciona igual que nuestra conducta. Cierto es que a nivel personal (dejando de lado mi profesión), todos necesitamos empujoncitos que nos hagan parar el tiempo de nubarrones y seguir hacia adelante, sea bebiendo de una taza con el dibujo de una vaca con capa de superheroína que dice “soy la leche” y te imprime ese significado, o sea una amiga que te empuja a que lo mejor es no pensar, pintarte los labios, ponerte los tacones y salir de marcha mientras te grita “que le den morcillas” al que te acaba de dejar por otra. Pero (ahora sí desde el lado profesional) ese dolor será manifiesto nuevamente, acudirá a ti tan prontito se pase esa euforia con tu amiga y se vaya el color de tu labial. Claro está que llama mucho más la atención una agenda con maravillosos mensajes o una Masterclass sobre: ”cómo ser feliz” o “aprende a comerte el mundo”  que una terapeuta que te diga: Te ayudaría mucho comenzar terapia una vez por semana”.

Os puedo asegurar que la llegada a fin de mes de los dos ejemplos anteriores al mío discrepan mucho (actualmente una sesión de un coach puede estar costando el doble que una sesión de psicoterapia) pero cada quien va haciendo su vida en función de su sentir y de su ser, en función de cómo entiende el mundo que le rodea, en función de cómo uno se entiende a sí mismo. 

PSICOTERAPIAComo psicóloga, no soy consumidora de analgésicos, no los rechazo ni los menosprecio pero sí veo necesario saber lo que consumimos y para qué lo hacemos. Como Carmenchu, me encantan las tazas con textos mágicos, los calendarios que te empujan y las charlas que te mueven inmediatamente de tu zona de confort. No quiero decir que haya que renegar de todo lo que no sea una psicoterapia profesional sino simplemente que seamos conscientes de lo que tenemos, de lo que queremos, de nuestro sentir, de nuestra realidad, de nuestro derecho a no sentirnos pletóricos 24-7 (24 horas al día los 7 días de la semana) y, desde ahí, poder elegir lo que quiero o lo que necesito. Y es que a veces conseguimos dejar de fumar en cinco sesiones y empezamos a comer compulsivamente en menos de dos. ¿No será que hay algo más que no estamos viendo y que es lo que me empuja a comportarme así?

Sin más, os dejo con el artículo que habla de este tipo de “Psicología Pop” de Claudio Moreno:  ¡No os lo perdáis por favor!

CLAVES PARA EXPLICAR A LOS HIJOS LA SEPARACIÓN DE LOS PADRES

SEPARACIÓN PADRES

Se publicaba recientemente en el Colegio de Psicólogos de Madrid un artículo en el ámbito de la mediación acerca de cómo explicar la separación a los hijos. Recojo algunas ideas y recomendaciones finales de su autor (José González) y plasmo también mis impresiones a cerca de la importancia que tiene explicar a los hijos las decisiones que toman los padres.

SEPARACIÓN PADRESEn muchas ocasiones, los padres tratan de ocultar o camuflar la verdadera intención de separarse pensando que “protegen” así a sus hijos. El sufrimiento es algo que va unido al ser humano, tenga la edad que tenga, y en este caso es mejor explicar que camuflar para que el niño no fantasee o imagine asuntos que nada tienen que ver con la realidad.

Todos los padres que han decidido separarse se plantean en algún momento: ¿cómo se lo contamos a nuestro hijo?  La separación es un proceso complicado en cualquier caso ya que supone una ruptura y una pérdida, pero hay aspectos que los progenitores no deberían olvidar: Siempre es mejor informar a los hijos y nunca meterlos dentro del conflicto.

1-. Es fundamental que la decisión esté firmemente tomada y es entonces cuando se puede dar el paso de informar y explicar a los hijos.

2-. Los padres deben explicar con claridad lo que sucede. Los hijos están preparados para escuchar y poder comprender la situación tengan la edad que tengan. Hay que adecuar las palabras a la comprensión de los hijos pero “poner palabras” siempre es psicológicamente más sano que no ponerlas. Los niños pueden fantasear con las ausencias del cónyuge que se va de casa culpándose así mismo de dicha separación o ruptura.

3-. Las explicaciones deben ser generales, no profundizar en los motivos de fondo de la separación ya que el niño no debe “saber toda la verdad”. La información debe acercarse el máximo a la verdad pero sin entrar en detalles. Es importante distinguir entre la información que se le da al hijo porque le ayuda y le sirve de la información que se le da y que tiene que ver con el deseo personal de agredir al otro cónyuge. La imposibilidad de manejar el propio dolor o malestar por la situación de ruptura nunca debe traspasar al hijo.

4-. Repetirle las veces que sean necesarias que seguís queriéndole como antes, que vuestro amor y cariño por él no ha cambiado ni tampoco va a cambiar por la separación. Consolidar lazos de amor les aporta seguridad.

5-. Es muy importante que se les presente la ruptura como una decisión conjunta y no de forma unilateral ya que se responsabilizaría únicamente a unos de los progenitores. Ambos deben hablar por turnos y en un tono pausado y cálido. En ningún caso se deben mostrar los desacuerdos de la decisión de separase ya que exponer dichos motivos solo puede contribuir a aumentar el dolor en sus hijos.

6-. Hay que explicar que la decisión de separarse significa que los padres van a vivir separados. Que es una decisión que no tiene nada que ver con ellos, pero que estamos convencidos de que es lo mejor para todos.

7-. Informar al niño de quién se va a vivir fuera de casa, dónde, con quién… y, en la medida de lo posible, hacerle partícipe de su nueva casa. Explicar que ahora pasará a tener la casa de mamá y la casa de papá. Preferiblemente explicarles la decisión con tiempo suficiente para que pueda ir aceptando que un cónyuge se irá del domicilio, que no coincida la explicación de la separación con la salida del hogar de forma que sea inesperada para el niño.

8-. Hacerle comprender que se rompe el vínculo entre los padres pero no el vínculo PADRE-HIJO (en caso de que sea el padre quien deja la casa). Explicarle las visitas o días que pasará con él.

9-. Explicar que la decisión que habéis tomado es definitiva, es decir, que no se trata de una pausa o un tiempo… sino que no hay marcha atrás. Que ha sido una decisión muy pensada y meditada.

10-. Es necesario concederles tiempo para que tras la inesperada noticia de la ruptura, puedan ir asimilando y expresando sus emociones y preocupaciones (sean las que sean). Es importante que haya palabras a sus dudas o inquietudes, y descubrir así cuál es su estado emocional.

Algunas cuestiones que se pueden preguntar adaptándolas a la edad de los hijos:

  • ¿Te esperabas la noticia?
  • ¿Qué es lo que te preocupa?
  • ¿Qué te parece nuestra decisión?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Puedes hablar de esto siempre que quieras o algo te preocupe?
  • ¿Te da miedo algo?

Algunos ejemplos de “cómo poner palabras” :

  • “Papá y mamá hemos decidido que ya no vamos a vivir juntos”.
  • “A partir de ahora tendrás dos casas: la de papá y la de mamá”.
  • “Podrás ver a tus tíos, abuelos, primos… siempre que quieras”.
  • “Nosotros seguiremos ocupándonos juntos de todo lo que tenga que ver contigo”.
  • “Te queremos mucho y seguiremos queriéndote”.
  • “Siempre te ayudaremos y te cuidaremos”.
  • “La decisión la hemos pensado mucho y no tiene que ver contigo. Tú no tienes la culpa. Mamá y papá lo prefieren así”.
  • “Vas a seguir teniéndonos a los dos”.
  • “Te iremos comunicando los cambios que vayan sucediendo”.